Queridos estudiantes, amigos de Sofía, el tema del tercer período será sobre la Cosmología. Recuerda que debes imprimirlo y pegarlo en tu cuaderno.
La Cosmología
- La visión del mundo físico
- El
mundo
- Cómo
explicar la teoría de la evolución
- Bibliografía
Teoría general acerca
del mundo o cosmos, entero, es decir, concibe el mundo como totalidad. Se ocupa de la constitución esencial de las
cosas materiales y de su origen y devenir; la cosmología estudia principios,
causas y leyes del universo.
Universo: realidad
compleja, problemática bajo múltiples aspectos como: origen, estructura,
duración, constitución y fin último.
En tormo al universo
y a la solución de la problemática se puede hacer un doble discurso en
filosófico y el científico, son equilibrados y no se puede poner uno por encima
de otros.
El discurso
filosófico trata de hacer una interpretación general de los fenómenos del
universo, desde su naturaleza, esencia, propiedades y fundamentos.
El discurso
científico del universo, se propone la descripción de los fenómenos en relación
de conjunto y su devenir (movimiento) haciendo una interpretación según los
criterios lógicos con mirar a establecer un orden, una estructura, una ley de
conservación y evolución.
El problema
cosmológico es uno de los primeros que la mente humana se coloca.
Desde el primer
momento de la aparición del hombre, él se pregunta y reflexiona ¿cuál es la
causa de todo aquello que acaece en el entorno? También se pregunta de ¿Qué modo
ha sido producido el universo? ¿Cuál es el constituido fundamental y último de
las cosas? (mundo plano metafísico)
El término “cosmología” fue introducido por Wolfff (Cosmologia Generalis, 1731). Wolfff definía la Cosmología como una
“ciencia del mundo y del universo en general” y divide la Cosmología general en Racional y Empírica. Siendo
la racional, considerada como una parte
de la metafísica general. Trata del mundo en general como “todo de la
realidad”, es decir, estudio de la naturaleza de los cuerpos, y de las leyes
generales que rigen el comportamiento. También trata sobre las cuestiones
relativas al origen del mundo.
Actualmente, la
cosmología es considerada como una disciplina científica, íntimamente ligada a
la astronomía, a la física teórica y la matemática, pero distinta en principio
de ellas. Su principal tema consiste en la construcción de “modelos de
universo” que sean a la vez lógicamente coherentes y no compatibles con los
datos fundamentales de la ciencia experimental de la naturaleza.
La principal
preocupación de los cosmólogos son: Las características generales del universo,
su extensión en el espacio, duración en el tiempo y, ocasionalmente, origen y
desarrollo.
2. LA VISIÓN DEL MUNDO FÍSICO:
2.1. EN LA
ANTIGÜEDAD
La Tierra es el centro del universo. En
ella, todos los cuerpos estaban formados por los cuatro elementos: tierra,
agua, aire y fuego, combinados en diversas proporciones, cada uno de ellos
tenía su “lugar natural”. Alrededor de la Tierra giraban los astros y cuerpos celestes, en
formas concéntricas o circulares, ya que el circulo era tenido como la línea
prefecta y eterna por no tener principio ni fin. Estos cuerpos no estaban
compuestos por ninguno de los cuatro elementos, sino por el misterioso quinto elemento o quinta esencia. Tal
realidad era incorruptible, ingenerable, inmutable, perfecta, superior, por
tanto, a todo lo terrestre. Los griegos siempre creyeron que los astros eran
divinidades.
Los pitagóricos
sostenían que debajo de todo lo que observamos hay algo que constituye su
esencia, su realidad verdadera.
La esencia de todas
las cosas, tanto materiales como inmateriales, son los números, pero no los
números como simples cifras apuntadas en un papel, sino como repetición de y
juego de unidades cuasiatómicas, que se dispone geométricamente y van dando
origen a todas las cosas.
Eudoxio de Cnido fue
un gran astrónomo y matemático, uno de los más grandes científicos de la
antigüedad.
Planteó que el sol en
realidad, está inmóvil con respeto a la tierra, pero parece que gira a su
alrededor. Concibió un complejo sistema
de esferas homocéntricas, todas con el mismo centro coincidentes con el centro
de la tierra.
El objeto de este
modelo y de todos los demás modelos era siempre el mismo: explicar
detalladamente los fenómenos astronómicos, observados con la única ayuda de la
matemática y moviéndose circular y uniformemente.
2.2. EN LA
MODERNIDAD
Los hombres de
ciencia aclamaban por la revolución; no exigían una explicación de las anomalías
existentes, sino una nueva ciencia y nuevo método.
Antes de comenzar el
siglo XVII, el estado general de conocimientos respeto al universo físico había
sido la causa de toda una serie de sistemas especulativo que, por regla
general, no se basaba en datos científicos, sino que se derivaban de diversos
elementos tomados de las ciencias de la antigüedad clásica.
Uno de los
representantes mas sobresalientes en la visión del mundo en la edad moderna es
Rene Descartes, éste estaba dispuesto a elaborar todo un sistema del universo,
partiendo de la materia (lo que los filósofos llaman extensión), por un lado, y
el moviendo por el otro. Tenía que ser explicado matemáticamente, bien por su
configuración, bien por su número. Su
universo, concediendo en primer lugar la extensión y el movimiento.
Descartes afirma que
tenían que hacerse universos como el que habitamos por el mero efecto de La
actuación de las leyes sobre la materia primigenia.
Incluso si Dios
hubiera creado en un principio un universo diferente, se hubiera transformado
por si mismo en el universo que ahora existe.
Otro representante de
la era moderna es Galileo Galilei, quien plantea una visión heliocéntrica del
cosmos, esta visión consiste que el sol era el centro del universo. Pero lo planteado por Galileo transciende mas
todavía, pues el Heliocentrismo había sido propuesto antes por Copérnico.
Galileo propone en
sí, la desmitologización de los astros y una estructura matemática de la
realidad sensible. Con esto Galileo
transforma la nueva concepción astronómica en una nueva cosmología o la
interpretación total del cosmos.
La desmitologización
del cielo y la formulación del método matemático-físico fueron el golpe
principal que oriento la cultura
occidental hacia la técnica y el dominio de la naturaleza
3.1. PARA LOS FILÓSOFOS
Las primeras experiencias cosmológicas
se deben a los jonios antiguos:
Tales de Mileto: afirmó que el elemento primitivo de todas las cosas es el agua.
Anaximandro: presento una materia indeterminada de la que se derivan todas las cosas
llamada apeiron.
Anaxímenes: el aire de donde todo procede por condensación o dilatación.
Diógenes: también presenta el aire, pero lo dota de razón e inteligencia, es
decir, le atribuye un hilozoísmo propio.
Estos filósofos son hilozoístas
porque al definir el mundo no distinguen entre cuerpos y espíritus, piensan que
la materia vive por si misma.
Los pitagóricos afirmaron que el
número es el principio interno que constituye todas las cosas y que la armonía
del mundo se rige por leyes matemáticas.
Heráclito: habla del devenir, no admite estabilidad en el mundo.
Para él, el mundo es un constante movimiento de unas cosas en
otras. Pone como principio material el
fuego.
Los jonios posteriores abandonan
estas concepciones hilozoísticas y establecen la causa eficiente de las cosas,
niegan toda mutación.
Empédocles: designa cuatro elementos eternos e inmutables (tierra, agua, fuego y
aire) y la causa eficiente que une las partículas es la amistad y la que la
separa es el odio (atracción – repulsión)
Leucipo y Demócrito: hablan del atomismo o mecanismo puro, es decir, que los elementos
últimos de los cuerpos son átomos indivisibles e infinitos.
Platón: afirma que el mundo es un conjunto de cuerpos formado con lo cuatro
elementos (tierra, agua, fuego, aire) y está vivificado por un alma inmortal.
Aristóteles: (considerado el padre de la historia natural) de las mutaciones de las
cosas, deriva su doctrina de los cuatro principios o causas de los seres
sensibles: la material y la formal (intrínsecas) y la eficiente y final
(extrínsecas)
Parménides: la naturaleza de los cuerpos la explica por un dualismo substancial: la
materia como principio determinable y la forma como principio determinante; de
la unión de ambos resulta el cuerpo con todas las propiedades estáticas y
dinámicas.
4. CÓMO EXPLICAR
LA TEORÍA DE
LA EVOLUCIÓN
La teoría de la evolución implica
la representación intelectual que intenta exponer e interpretar la historia de
os cambios experimentados, en el transcurso del tiempo, por el universo
corpóreo o sensible, por el mundo de los cuerpos como aparece ante nuestros
sentidos, desnudos o ayudados de instrumentos.
La evolución corresponde,
entonces, a todo cambio que un observador, registra en el curso del tiempo en
algún orden de fenómenos físicos, biológicos o humanos.
Cuando nos encontramos en el caso
especial de la vida, la evolución tiene sus leyes propias, después de haberse
pasado por las fases dinámicas de la Bioquímica evolutiva en la época “prevital”,
simplemente porque añade un nuevo o nuevos vectores a considerar en sus
características más complejas.
La evolución orgánica es, pues,
una propiedad de la vida, como lo era la evolución cósmica una propiedad
esencial y fundamental de la materia perpetuamente inquieta.
La evolución de los organismos,
es una función indeclinable, absolutamente necesaria, como traducción de las
exigencias de la adaptación o, mejor dicho, de la adaptabilidad.
Evolución puede ser tomada como
sinónimo de adaptación, dado que es lo último que obliga a los organismos a
evolucionar.
La evolución es, entonces, algo
que se acepta hoy como un concepto que nace del simple sentido común. Ya se
toma como una propiedad de la materia, más que teoría o hipótesis.
En la actualidad, el mundo
científico y los teorizadores de la evolución se dividen en dos campos
prácticamente irreductibles. De un lado, y dentro del mundo anglosajón, la
fermentación progresiva de las ideas que nacieron a partir de Darwin y su
“Teoría sintética de la evolución”, acompañada por Haldane, Huxley, Simpson,
entre otros.
De otro lado y sin tendencias
precisas, las surgidas del seno del Lamarckismo, de Schindewolf, Cuenot y
Teilhard.
PONCE DE LEÓN, J.M. Curso de filosofía: Cosmología. Buenos Aires: Instituto de cultura religiosa
superior, 1952. v. IV. 302 p.
COLLIN, Rémy. La evolución:
hipótesis y problemas. Andorra: Casal I Vall, 1960. 152 p.
VALVERDE, Carlos. Génesis,
estructura y crisis de la modernidad. Madrid: Biblioteca de autores cristianos,
1996. 381 p. ISBN 84-7914-234-0
Autor:
Juan David Arias Ibarra
Consultado en:
en Febrero de 2015.
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